Iglesias en Carolina del Norte ofrecen ayudas a los refugiados que ingresan a EE.UU.

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En los últimos meses, la cantidad de refugiados que ingresan a los Estados Unidos ha aumentado significativamente. Debido a esto, las agencias de reasentamiento están al borde del colapso.

Algunos de los refugiados son de Afganistán, los cuales han decidido emigrar por las guerras en su país natal. Sin embargo, la mayoría provienen de la frontera del sur de EE.UU.

Normalmente, el Departamento de Estado asume los gastos de vivienda durante tres meses de los refugiados, para aliviar su estadía en los primeros días, pero al ser tantos los migrantes, es difícil dar esta ayuda.

«La tasa de llegadas es más rápida de lo que podemos encontrar viviendas a largo plazo», dijo el director ejecutivo de World Relief, Adam Clark. «Tiene que haber una pieza de vivienda temporal para que esto funcione».

En Carolina del Norte, algunos cristianos se han preocupado en arreglar iglesias abandonadas para ofrecer a estos migrantes una vivienda durante sus primeros días en el país.

Welcome House Community Network se asoció con una agencia de reasentamiento de refugiados de EE.UU. Varias iglesias de Raleigh, Durham y Chapel Hill se han unido a esta iniciativa de restauraciones.

«Cada vez es más difícil encontrar viviendas asequibles para los refugiados», dijo Marc Wyatt, un misionero fundador de la Red Comunitaria de la Casa de Bienvenida. «Las iglesias tienen propiedades físicas y edificios que están subutilizados. Repensar el uso de esos edificios para vivienda es nuestra visión».

En Hillsborough, una iglesia bautista está prestando ayuda a una familia afgana de siete miembros.

«A mucha gente (de la iglesia) le gusta limpiar y preparar la casa», dijo el pastor de Temple Baptist, Randy Carter, «a algunas personas les gusta trabajar en reparaciones o en el jardín. Un pequeño grupo de personas está más comprometida con la familia misma».

En la mayoría de los casos, las iglesias sirven de albergue durante 90 días, esto mientras las familias se ocupan de encontrar trabajo y una opción de vivienda permanente, para así poder ir rotando y ofrecer ayuda a los siguientes refugiados.

«Nuestra congregación es una congregación generosa y cuando ven las necesidades, quieren extender la mano y usar lo que tenemos para la gloria de Dios», dijo la pastora de Hayes Barton Baptist, Kristen Muse.

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